Elegancia madura y perfectamente equilibrada. Evolución impecable, estructura sedosa y final largo y noble.
Volver a Vinos del Año 1974
Elegancia madura y perfectamente equilibrada. Evolución impecable, estructura sedosa y final largo y noble.
Complejidad serena y profunda. Cada sorbo confirma su carácter histórico y vocación por momentos especiales.
Lectura honesta del tiempo. Sutil, equilibrado y respetuoso con su origen.