Isabel Ríos · Cata privada
Complejidad serena y profunda. Cada sorbo confirma su carácter histórico y vocación por momentos especiales.
17,00€
Color:
Dorado intenso con reflejos ámbar, propio de la evolución en botella y del estilo licoroso de Monbazillac. Limpio y brillante.
Nariz:
Aromas complejos y maduros. Destacan notas de miel de acacia, melocotón en almíbar, albaricoque seco y naranja confitada.
Aparecen matices de botrytis noble, como cera de abeja, jengibre suave y toques de especias dulces. Fondo elegante de vainilla y frutos secos (avellana).
Boca:
Entrada sedosa y envolvente, con una textura untuosa típica de los vinos botritizados. Dulzor equilibrado por una acidez aún viva pese a la añada,
que aporta frescura. Sabores dominados por fruta escarchada, miel y ligeros tonos de caramelo claro. Evolución amplia y persistente.
Final:
Largo, armónico y goloso, dejando recuerdos de miel, piel de cítricos y especias suaves.
1 disponibles
Complejidad serena y profunda. Cada sorbo confirma su carácter histórico y vocación por momentos especiales.
Expresión refinada y envolvente. Taninos pulidos y persistencia de vino de colección.
Perfil clásico, honesto y coherente. Equilibrio, elegancia y autenticidad sin protagonismo.