
Una cata horizontal es una degustación en la que se comparan distintos vinos que comparten uno o varios criterios, normalmente una misma añada o periodo de elaboración, pero que pueden proceder de diferentes bodegas, productores, regiones o parcelas.
Por ejemplo, se puede reunir tintos de la añada 2020 elaborados por 2 o más bodegas.
¿Cómo funciona una cata horizontal?
Lo primero sería establecer un criterio común que permita comparar las botellas de manera coherente como la variedad de la uva, origen, estilo de elaboración.
Después de definirlo, se seleccionan los candidatos para iniciar la comparación.
Los vinos se sirven en condiciones similares, teniendo en cuenta aspectos como la temperatura y el tipo de copa.
Posteriormente, se realiza la degustación siguiendo un orden determinado.
¿Qué se analiza en una cata horizontal?
La comparación ayuda a observar cómo un mismo criterio puede dar lugar a resultados diferentes.
Color
El análisis inicia con la observación de la tonalidad, intensidad, brillo, transparencia y apariencia general.
En el caso de los vinos tintos, por ejemplo, pueden observarse diferencias entre tonalidades violáceas, rubíes, granates o más evolucionadas.
En los blancos pueden encontrarse colores amarillos, dorados o verdosos, dependiendo de factores como la variedad, elaboración y evolución.
Aromas
Aromas frutales, florales, herbáceos, especiados, tostados, minerales y otros perfiles característicos resaltan las diferencias más interesantes.
Varios productores pueden elaborar vinos a partir de una misma variedad de uva y obtener resultados diferentes.
Sabor
Dentro de la estructura se encuentra la acidez, los taninos, el cuerpo, la intensidad, la concentración, el equilibrio y la persistencia.
El cuerpo permite valorar el peso o volumen que el vino presenta en boca, mientras que la intensidad y concentración ayudan a describir la fuerza de sus sabores.
Diferencias entre productores
La vendimia, los métodos de fermentación, el tipo de recipiente utilizado, el tiempo de crianza, el uso de barricas y las técnicas de elaboración influyen en el resultado final.
Los productores tienen su propia “metodología de preparación”, logrando esa característica única de perfil.
Bajo esta premisa, el propósito de una cata horizontal es comparar y comprender la expresión propuesta por el productor.