
En Older Wines sentimos una especial fascinación por los objetos capaces de contar historias. El vino antiguo nos transporta a otras épocas a través de sus añadas y estas extraordinarias ánforas decorativas envejecidas bajo el mar hacen algo parecido: evocan el Mediterráneo, las antiguas rutas comerciales y una tradición íntimamente ligada durante siglos a la cultura del vino.
Son piezas creadas para decoración y coleccionismo. Su aspecto recuerda a las antiguas ánforas utilizadas por las civilizaciones mediterráneas para transportar vino, aceite y otros productos, pero las piezas actuales tienen una finalidad exclusivamente ornamental.
Estas ánforas no son aptas para contener, conservar, almacenar ni servir vino, bebidas o alimentos. Son únicamente piezas decorativas.
Una ánfora que parece rescatada de la historia
Durante siglos, las ánforas viajaron a bordo de embarcaciones que atravesaban el Mediterráneo. Algunas permanecieron durante siglos bajo sus aguas después de antiguos naufragios y hoy forman parte del patrimonio histórico y arqueológico que debe ser protegido.
Ánforas de Mar nació precisamente de la admiración por esas piezas y del deseo de reproducir su extraordinaria belleza sin recurrir al expolio del patrimonio submarino.
La empresa comenzó su actividad en el año 2000 en Carboneras, Almería, junto al espectacular entorno del Parque Natural de Cabo de Gata.
Su propuesta fue tan sencilla de comprender como difícil de conseguir: elaborar ánforas contemporáneas y permitir que fuese el propio mar quien transformara lentamente su apariencia.
El resultado son piezas modernas que parecen haber permanecido durante siglos escondidas en las profundidades del Mediterráneo.
El mar convierte cada ánfora en una pieza diferente
Las ánforas son elaboradas artesanalmente y posteriormente sometidas a un singular proceso natural de envejecimiento bajo el mar.
Durante aproximadamente tres a cinco años, permanecen sumergidas mientras la actividad marina va modificando progresivamente su superficie.
El proceso aprovecha vida marina procedente del circuito de refrigeración de una central térmica, canalizándola hasta las piezas situadas en una dársena privada. De esta manera se favorece la formación natural de la característica pátina marina.
No existen dos resultados exactamente iguales
El mar decide.
Las condiciones ambientales, el paso del tiempo y la actividad biológica van creando diferentes texturas, relieves y tonalidades sobre cada ánfora.
Por eso, cada pieza adquiere una personalidad propia y un aspecto que puede recordar al de un objeto arqueológico con cientos o incluso miles de años de historia.
Ánforas y vino: una unión de más de 2.000 años
Para Older Wines, estas piezas tienen además un significado especial.
Mucho antes de que existieran las actuales botellas de vidrio, las ánforas fueron uno de los grandes recipientes empleados para transportar vino por el Mediterráneo.
Fenicios, griegos y romanos utilizaron diferentes tipos de ánforas para trasladar sus mercancías entre puertos. El vino recorrió así enormes distancias, convirtiéndose también en una parte fundamental del comercio y de la cultura mediterránea.
Por ello, colocar una de estas ánforas junto a una colección de botellas antiguas crea una combinación especialmente atractiva.
Una botella de vino de una añada histórica representa el paso de las décadas.
El ánfora representa una tradición que se remonta a miles de años.
Juntas crean un ambiente donde vino, historia, Mediterráneo y decoración se encuentran.
Una pieza excepcional para decorar una colección de vinos
Una ánfora decorativa Older Wines puede convertirse en un elemento espectacular para una bodega privada, vinoteca, restaurante, salón, despacho, hotel o espacio dedicado al mundo del vino.
También puede acompañar una colección de vinos antiguos, aportando una estética mediterránea difícil de conseguir mediante objetos decorativos convencionales.
Sus irregularidades no son defectos
Precisamente forman parte de su carácter.
Cada formación marina, cada textura y cada detalle surgido durante su permanencia bajo el agua contribuyen a convertirla en una pieza singular.
- No se busca una superficie perfecta.
- Se busca que el paso del mar pueda verse.
- Del sueño de un niño a una idea única
La historia detrás de estas ánforas comenzó mucho antes de la creación de la empresa
Carlos, fundador de Ánforas de Mar junto a su mujer Filomena, pasó parte de su infancia en la zona de Las Negras, en Almería. Allí observaba cómo algunos submarinistas regresaban del mar con antiguas ánforas recuperadas de los fondos próximos a la Cala de San Pedro.
Aquellas imágenes despertaron su fascinación por estos objetos.
Con los años se formó como buceador profesional y comprendió algo fundamental: aquellas auténticas piezas arqueológicas pertenecían al patrimonio histórico y su extracción suponía la pérdida de una parte de nuestra historia.
De aquella decepción nació una idea mucho más interesante: ¿por qué extraer las ánforas antiguas del mar cuando podía conseguirse que nuevas piezas adquirieran naturalmente la apariencia del paso del tiempo?
Comenzó entonces un largo proceso de investigación, pruebas, inmersiones y experimentación.
Después de numerosos ensayos consiguió desarrollar un sistema que permitía favorecer el envejecimiento natural de las piezas bajo el agua.
Había nacido una actividad extraordinariamente singular: la denominada “ánfora-acuicultura”.
Artesanía, innovación y respeto por el patrimonio
El proyecto ha recibido distintos reconocimientos vinculados a la artesanía, la innovación y la iniciativa empresarial, entre ellos el Premio Natural de Andalucía al Producto Artesanal, el Premio Nacional de Artesanía y el Premio Diputación de Almería a la Idea Local.
Además, el particular tratamiento de las piezas bajo el mar ha sido objeto de protección mediante patente.
Todo ello convierte estas ánforas en mucho más que un simple elemento ornamental.
Representan la combinación de artesanía, investigación, naturaleza, mar Mediterráneo e historia.
Older Wines: cuando el vino antiguo encuentra su decoración perfecta
En Older Wines seleccionamos objetos capaces de acompañar el carácter histórico de nuestros vinos.
Una botella antigua puede recordar un nacimiento, una boda, un aniversario, una jubilación o simplemente un año especialmente importante.
Estas ánforas aportan otra dimensión
No representan una única añada, sino miles de años de historia vinculada al Mediterráneo y al transporte del vino.
Por ello son especialmente interesantes como regalo decorativo para amantes del vino, coleccionistas, bodegas privadas o personas que buscan una pieza verdaderamente diferente.
Una botella antigua cuenta la historia de un año.
Un ánfora evoca la historia del vino durante siglos.
Y el mar termina de escribir sobre cada pieza una historia que nunca será exactamente igual a la de otra.
IMPORTANTE: Las ánforas comercializadas por Older Wines tienen una finalidad exclusivamente decorativa y de coleccionismo. No están destinadas ni son aptas para introducir, almacenar, conservar o servir vino, otras bebidas o alimentos.SON REPLICAS ANTIGUAS